Testament
The Formation Of Damnation
Compañía Discográfica: Scarecrow Records
Calificación: 10
The Formation Of Damnation
Compañía Discográfica: Scarecrow Records
Calificación: 10
Testament, una de las bandas pilares del thrash metal del área de San Francisco, se había retirado por algunos años de los escenarios debido a la inconsistencia en su alineación y al diagnóstico de cáncer de su cantante Chuck Billy. Sin embargo, el destino los unió de nuevo y con Billy recuperado, el grupo regresó al estudio para grabar un álbum en 2008 The Formation of Damnation.
En la sesión participaron cuatro de sus integrantes originales: Chuck Billy, los guitarristas Eric Peterson y Alex Skolnick y el bajista Greg Christian. El puesto de baterista lo ocupó Paul Bostaph, popular por su participación en otras bandas como Exodus e impopular en su paso por Slayer.
Afortunadamente, la reunión no pasó desapercibida como las de muchos otros grupos que sólo buscan recuperar un poco de fama y dinero; la conexión entre sus integrantes seguía viva y mejor aún, el terreno estaba caliente con los regresos sólidos de otros grandes como Megadeth y Death Angel, en lo que puede considerarse el mejor momento del thrash en la primera década del siglo XXI.
Lo mejor de The Formation of Damnation es tener la sensación de que el tiempo no hizo mella: la banda parte exactamente del punto en el que se quedó, con la misma fuerza, pero con más experiencia y un sonido actualizado. De esta manera, el álbum se convierte en un recorrido histórico cuyas piezas reflejan diversas etapas de la agrupación: desde Dangers of the Faithless, un tema con sabor de antaño que evoca el thrash de los 80, hasta el track titular The Formation of Damnation, una canción áspera de naturaleza death metal que retoma el acercamiento que tuvieron Billy y Peterson a este género en Demonic de 1997 y en la cual hacen alarde de una velocidad y una precisión entre sus instrumentos que no palidece ante las creaciones de bandas como Origin o Six Feet Under. Sin embargo, esta crudeza se ve rodeada por piezas con estupendos coros melódicos, como More than Meets the Eye, Henchmen Ride y F.E.A.R.. Llama la atención especialmente Leave me Forever, una composición de extraña cadencia llena de contrastes y cambios de ritmo en la que destaca el ambiente creado por el bajo de Greg Christian y los efectos extraídos de las guitarras eléctricas. Por supuesto, desde la aparición del último LP de estudio del conjunto, The Gathering de 1999, han transcurrido muchos eventos y en un intento de ponerse al corriente escriben The Evil has Landed, con una letra que toca el tema de las Torres Gemelas. En este aspecto, el grupo escribe letras acerca de política y corrupción, tal como hicieran en Practice What You Preach, el álbum de 1989 que representa hasta la fecha el mayor éxito comercial de su carrera.
The Formation of Damnation es una obra vertiginosa que, aunque no concede un minuto de descanso, no cansa al escucha. Definitivamente, uno de los mejores álbumes, no sólo de la discografía de Testament, sino que se hayan hecho dentro del thrash.
Afortunadamente, la reunión no pasó desapercibida como las de muchos otros grupos que sólo buscan recuperar un poco de fama y dinero; la conexión entre sus integrantes seguía viva y mejor aún, el terreno estaba caliente con los regresos sólidos de otros grandes como Megadeth y Death Angel, en lo que puede considerarse el mejor momento del thrash en la primera década del siglo XXI.
Lo mejor de The Formation of Damnation es tener la sensación de que el tiempo no hizo mella: la banda parte exactamente del punto en el que se quedó, con la misma fuerza, pero con más experiencia y un sonido actualizado. De esta manera, el álbum se convierte en un recorrido histórico cuyas piezas reflejan diversas etapas de la agrupación: desde Dangers of the Faithless, un tema con sabor de antaño que evoca el thrash de los 80, hasta el track titular The Formation of Damnation, una canción áspera de naturaleza death metal que retoma el acercamiento que tuvieron Billy y Peterson a este género en Demonic de 1997 y en la cual hacen alarde de una velocidad y una precisión entre sus instrumentos que no palidece ante las creaciones de bandas como Origin o Six Feet Under. Sin embargo, esta crudeza se ve rodeada por piezas con estupendos coros melódicos, como More than Meets the Eye, Henchmen Ride y F.E.A.R.. Llama la atención especialmente Leave me Forever, una composición de extraña cadencia llena de contrastes y cambios de ritmo en la que destaca el ambiente creado por el bajo de Greg Christian y los efectos extraídos de las guitarras eléctricas. Por supuesto, desde la aparición del último LP de estudio del conjunto, The Gathering de 1999, han transcurrido muchos eventos y en un intento de ponerse al corriente escriben The Evil has Landed, con una letra que toca el tema de las Torres Gemelas. En este aspecto, el grupo escribe letras acerca de política y corrupción, tal como hicieran en Practice What You Preach, el álbum de 1989 que representa hasta la fecha el mayor éxito comercial de su carrera.
The Formation of Damnation es una obra vertiginosa que, aunque no concede un minuto de descanso, no cansa al escucha. Definitivamente, uno de los mejores álbumes, no sólo de la discografía de Testament, sino que se hayan hecho dentro del thrash.








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